Panajerga II Parte
Continuando
con la Panajerga, es claro que los panameños tenemos una forma muy particular
de hablar, esto por la sazón que le ponemos a todo lo que decimos, para algunos
foráneos hablamos muy rápido, nos comemos las eses… se oyó mal, pero está bien
escrito, si lo pusiéramos con h y c, sería otra cosa, continuo y corrijo,
omitimos las letras S al final de las palabras. En algunos sectores como Colon,
Rio Abajo, Parque Lefevre y Bocas del Toro la influencia afroantillana de la
época canalera se hace sentir muy fuerte, al hablarse un inglés mesclado con
español, con un cantito particular, que le da saber a Caribe.
Una
cosa que me llama la atención y si alguno de los lectores me la puede aclarar,
dentro de este grupo de personas afrodescendientes se da una particularidad… en
su gran mayoría no pronuncian la J, en vez de José, dicen Osé, Julián es Ulián,
joven es oven, juguete es uguete, con todo respeto, repito si alguien puede
aportar una opinión al recto será bien recibida. Viví toda mi vida infantil,
adolecente y buena parte de la adulta en Parque Lefevre, hasta cuando me case y
siempre estuve consiente de esta particularidad muy marcada entre mis amigos y
vecinos afrodescendientes y la verdad nadie hasta este momento me la ha podido
aclarar.
Siguiendo
con las jergas. Del inglés… Uffffff, cualquier cantidad de cosas son dichas
basadas en este idioma en nuestro léxico, al punto que una comunidad muy
conocida de nuestro país, su nombre se
deriva de la frase en ingles A Right Hand “A Mano Izquierda” refiriéndose a la
izquierda del camino y de A Right Hand, lo panameñisamos a ARRAIJAN, esta es ampliamente conocida, lo que no muchos saben es
que en nuestro pintoresco país existe también un poblado a orillas del lago
Gatún, entre La Chorrera y Colon que se llama, adivinen como Coca Cola, que mayor influencia
podríamos tener.
Pero
esto es solo el inicio de un sinfín de cosas, las escobillas de limpiar el parabrisas,
las recuerdan el Winchild Waiper… en buen panameño seria el Guinchiguaiper, otra cosa el celador, el que vigila de noche,
pocos lo llaman así, habitualmente les dicen Guachimán que viene del inglés Watchman y cuando el taxista dice
que va a chorcotear para evitar el tranque, está usando el inglés también, Chorcot viene de Shortcut, que es atajo
en buen español cervantino, nada más que CHORCOTEAR
una conjugación del “VERBO” de nuestro rebuscado espanglish CHORCOT, Yo
chorcoteo, tu chocoteas, el chorcota, vosotros corcoteais y allí nos vamos…
Una de
mis favoritas es cuando van a matar un chivo, esta (la del chivo) no sé de
donde la sacan, pero si la de matar un camarón, esta sí sé de donde viene, para
el tiempo que los gringos contrataban panameños para trabajos en la Zona de
Canal, había un punto donde los trabajadores nacionales esperaban que llegaran
los contratistas zonian y decían que necesitaban, por ejemplo, necesitaban tres
macheteros, gritaban: TREIS MACHETERROS!! Y saltaban los que eran machetero y
el gringo decía a los elegidos Come a round y los panameños se iban con el
gringo a trabajar, pero él Come a round
en la media lengua panameña se convirtió en CAMARON y así fue que los panameños se fueron a matar su camaroncito.
Esto
de la influencia del inglés sobre nuestra forma de hablar a diario no se acaba
aquí, sigue, sigue y sigue, todo mundo, sea del nivel social que sea, sabe que
es un Daim, un Cuara y hasta con diminutivo un Cuarita, no es más en ingles un
Dime y un Quarter, 10 y 25
centavos de dólares, los cuales fueron panameñizados y popularizados, algunos
que les haya tocado estar en la década de los 80’s, limpios por la Plaza
Porras, no habrán parado en uno de los quiosquitos ubicados frente al antiguo
ministerios de Hacienda y Tesoro que vendían fritura y pidieron un Cuara y Cuara, que no era más que .25
cent. De carne frita y .25 cent. de patacones. Y era una buena tira de carne
frita con cinco patacones… ni hablar de cuánto costaría este popular menú de
los obreros y empleados públicos de esa década hoy en día.
Tenemos
muchas influencias en nuestra forma de hablar, del español tradicional, que se
refleja mucho más en el interior en la forma tradicional de hablar con sus
acentos y cantitos especiales de cada una de las áreas del interior, del
francés que influencio mucho el quehacer panameño de finales del siglo XIV y XX
y de allí en adelante el inglés con la influencia de los gringos en Panamá.
Toda
esta múcura de gente… múcura, por si alguien no sabe que es una múcura, que por
cierto les seré honesto, hasta hace poco pensaba que era una especie de motete,
pero no, es una tinaja, que es del español antiguo y aquí en Panamá, se utiliza
para decir que es una carga pesada o una grupo de cosas, eso sería más bien un
motete lleno de gente.
Otra
cosa rara del idioma, motete es un tipo de composición musical barroca y aquí
es la mochila Jansport campesina, el motete de yuca o un motetao de cosas. De
la jerga del español antiguo lo dejaremos para otro momento y hablaremos Ñonga,
Turrulita, Sambito y otras cosas de uso común en el interior del país.
Pero
volviendo a las influencias foranes en nuestra jerga, más que nada capitalina los
franceses aportaron a esta forma de hablar de los panameños, cuando hablamos
del CHOF, que es una barbárica
abreviatura de Chofer, que es la
forma de hablar del conductor del auto, chiva, metro bus, diablo rojo, busito
pirata, etc y si le decimos al chofer que meta el carro en el garaje, GARAGE es en francés, es clara la
influencia o más bien copia.
He
tardado en subir esta cavilación de nuestro modo de hablar de nuestro barbárico
léxico, pero prometo seguir hablando de este tema, de nuestra jerga, riquísima y
silvestre jerga.
Se despide
por hoy Lo que piensa…Cuasimodo